Análisis de la candidatura de Luis Castañeda Lossio, “el mudo”

Ocho años han bastado para que la imagen de Lima Metropolitana cambie radicalmente. Dos gestiones de Luis Castañeda han sido suficientes para que Lima, hoy por hoy, se perfile como una ciudad más amable, más moderna y más “solidaria” como dirían algunos del partido Solidaridad Nacional”. Sin duda alguna, la enorme trayectoria de Luis Castañeda le ha servido para ganarse un puesto privilegiado en la política nacional y un lugar envidiable en todas las encuestas de opinión.

Provinciano, letrado y con una capacidad gerencial que no se ha visto en los últimos veinte años, ésos son los mayores activos del hoy representante de la Alianza Solidaridad Nacional. No habla mucho ni tan bonito como Alan García, pero su modo de hablar (sus obras), han calado en todos los sectores de la población peruana. Y es que si para muchos el “estar mudo es un defecto”, para él es su mayor virtud. El “lenguaje de las obras” funciona muy bien con el electorado peruano, y eso tiene un nombre: Pragmatismo. Las ideologías, las palabras bonitas y los sueños no son nada si es que no se hacen realidad. Castañeda supo hacer muchas cosas sin decir mucho, he ahí el mayor mérito.

Me llama la atención que el “Pachacutec” sea Toledo y no Luis Castañeda. El término quechua significa: “El que transforma la tierra”. Vamos, ¿qué hizo Toledo para merecer el honor de llevar un nombre Inca? Nada. El merecedor, y con justicia, es Luis Castañeda. Las obras que hizo en favor de los pobres de Lima son las mismas que replicará en cada rincón del país si llega a la presidencia de la República. No olviden que Lima es una ciudad de contrastes y que lugares como Manchay (Pachacamac), San Juan de Lurigancho, Puente Piedra y demás tienen un fuerte componente “provinciano” de diversas partes del Perú como Huancavelica, Cajamarca, Apurímac, Lambayeque, etc., que han observado las obras de Castañeda. Las personas de provincia que visitan a sus familiares en Lima han visto la notoriedad de sus obras. Aquí algunas imágenes:




Las escaleras “solidarias” que se pueden ver en cada rincón de Lima Metropolitana han cautivado a ese Luis Quispe o Juana Flores que ya siente el cambio que significó tener una escalera que les facilite llegar a su casa. Muchas de ésas personas viven arriba, en lo más alto de los cerros de Lima, y antes (en las épocas donde Lima sólo era el centro, Miraflores y San Isidro), sufrían para escalar peligrosamente los cerros con la finalidad de llegar a su morada. Hoy ya no es así.

Nos quejamos del transporte limeño, del tráfico y de las largas horas que nos toma ir de un lugar a otro, ¿pero por qué no nos quejábamos cuando ningún alcalde intentó construir un sistema de transporte masivo? ¿Por qué algunos le echan la culpa del tráfico a Castañeda y no a las anteriores gestiones que no hicieron absolutamente nada? Las obras que se hicieron para mejorar el transito limeño son notorias. A saber: El Metropolitano, La vía expresa de Grau, la vía expresa de Pte Piedra, el Intercambio vial de Villa el Salvador, el viaducto Manco Capac, el intercambio vial de Tomas Valle - A.Gamarra y Carlos Izaguirre (tres niveles), la ampliación del Pte del Ejercito, la carretera a Manchay y muchas más obras que expondremos en otro tema.


¿Alguien ha subido al famoso Metropolitano? No pasa por mi casa, ni lo suelo utilizar (hasta ahora sólo compré una tarjeta); pero no puedo dejar de reconocer que la obra es monumental. Los limeños la utilizan mucho y los que antes criticaban la obra (incluso Susana Villarán), hoy se rinden al ver que el sistema es todo un éxito. La gente sube ahí y sienten como si estuvieran en otro país. ¿Los beneficiados? La gente trabajadora y emprendedora de Chorrillos, Independencia, San Martin de Porres, Comas, Los Olivos, Puente Piedra, etc. Está claro, una vez más, que las colosales obras de Luis Castañeda tienen el objetivo de hacerle la vida más fácil y más digna a la gente que más lo necesita.

No puede faltar, no obstante, los Hospitales de la Solidaridad, otro símbolo de Luis Castañeda. La gran concurrencia que tienen dichos hospitales ha conquistado el corazón de los limeños con menos recursos. Yo lo he usado, y he quedado más que satisfecho con la atención brindada. Los precios bajos y los profesionales que laboran en dichos hospitales son la mejor garantía, la mejor opción para las personas olvidadas por el ineficiente Estado. Luis Castañeda, como alcalde, ha sabido mover muy bien sus cartas. ¿Fines políticos? ¿Fines filántropos? No lo sé, pero si la gente se beneficia y aprueba estas obras, no hay nada más que decir y sólo queda reconocerle el mérito.


La preocupación por la “distracción” de los peruanos con centros de esparcimiento también es otro punto a favor de Luis Castañeda. Durante su gestión la recuperación de parques ha sido notoria. Muchos peruanos (de la capital y de provincias) ya habrán visitado el Parque de la Reserva, si, ese hermoso parque con luces multicolores que se aprecian mejor en la noche. También el Parque de La Muralla, donde antes sólo había una imagen deprimente, hoy es un lugar visitado por los turistas y parejas de enamorados. Los “clubes” o la recuperación de los grandes parques zonales son de extraordinario valor. Se recordará que antes los parques zonales (como ese que está en Villa El Salvador) eran chichódromos, sucios y con pocas áreas verdes. Hoy el cambio es notable y la gente lo percibe con agrado, tanto así que ahora existe el Club Huascar Villa el Salador, Club Wiracocha de San Juan de Lurigancho, así como también en el Rimac (donde están las piscinas) y, próximamente, en Comas y Carabayllo.


Todas estas obras, sin embargo, no opacan el escándalo que se ha desatado en base a un sólo caso: Comunicore. Toda la artillería política de los diferentes partidos que quieren “desaparecerlo” del mapa electoral han utilizado éste hecho como su principal arma de destrucción al candidato con más posibilidades en elecciones presidenciales (Luis Castañeda Lossio). Pero, al parecer, dicho caso no sería un problema por varios factores: Aún no se ha podido probar algo concreto; los partidos están utilizando demasiado este hecho que terminará beneficiando al propio Castañeda; los diarios (lo que algunos llaman erróneamente “periódicos”) que están apoyando a Toledo están dejando notar claramente su parcialidad, cosa que jugará a favor del representante del partido solidario. No se sorprendan si Castañeda termina formando un “voto duro” superior al 23.



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