La credibilidad de las encuestas ha sido siempre el tema de debate cuando se acercan las elecciones, y no sólo en Perú, sino en otros países como México, Colombia, Venezuela, España y hasta Estados Unidos. Lamentablemente, como ya dijimos en anteriores ocasiones, los estudios enfocados en política tienden a ser los menos creíbles del amplio mundo estadístico.
En el Perú tenemos a varias encuestadoras, y de entre todas ellas las que destacan son: CPI, IMA, IDICE Y APOYO. Sin embargo, ésta última (Ipsos Apoyo) viene perdiendo credibilidad en estas elecciones, más aun cuando los dueños de ésta empresa son personas muy cercanas al partido de Susana Villarán (El dueño de Ipsos Apoyo es Felipe Ortiz de Zevallos y su hermano, Augusto Ortiz de Zevallos, es nada más ni nada menos que el asesor de Susana Villarán. Aunque no hay nada probado, los indicios y los vínculos que existen entre Ipsos Apoyo y Susana Villarán dejan espacio para la duda). Es por ese motivo que no tomaremos en cuenta los estudios que haga dicha firma, así como tampoco las encuestas que haga la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) que, en mi opinión, son las más tendenciosas del escenario político.
Hay varios factores que deberíamos tomar en cuenta a la hora de analizar las encuestas. Muchas veces, por ejemplo, el encuestado se siente presionado y la respuesta que dé no siempre es la que se manifestará en las urnas (por ejemplo, suponga usted que le hacen una encuesta: Le dejan el papel que tiene que rellenar, pero su familia, quien lo rodea, es simpatizante de un candidato, y al momento de elegir usted se siente presionado y marca por alguien que a usted no termina de convencerle. Eso puede cambiar cuando esa persona, en privado, haga su voto el día de las elecciones). Luego tenemos la indecisión de los limeños que, al carecer de ideologías, no tenemos a un candidato “fuerte”, y los votos pueden cambiar de un día para otro por un evento ocurrido días antes de las elecciones (por ejemplo, los vínculos de Susana Villarán con ex terroristas o los audios de Lourdes Flores). Otros factores son que a la hora de hacer el estudio, se encuesta a personas que no necesariamente votan en Lima (recuerden que gran parte de las personas que viven en Lima, votan en provincia). Y tal vez el detalle más relevante de las encuestas es el margen de error, que al poseer los signos positivo (+) y negativo (-) pueden cambiar radicalmente a la hora de conocer los resultados, ya que tener – por ejemplo – un margen de error del +-3% (positivo y negativo) significaría que los resultados podrían ser 3% más o 3% menos de lo que se “pronosticó” inicialmente.
Es cierto que las encuestas fallan, pero si vamos a comparar, hagámoslo con los estudios que se hacen en países con un sistema electoral “parecido” al peruano. Entonces, fallan quienes tratan de comparar las encuestas de Perú y Colombia, ya que en el país cafetalero los votos son voluntarios, y lo que digan en las encuestas difícilmente se reflejará en las urnas, dado la enorme tasa de abstención (alrededor del 50% de colombianos no votaron). Por el contrario, si el voto es obligatorio –como pasa en Perú –, los estudios que se hagan pueden, en teoría, ser más acertados (sólo si es que son imparciales).
A continuación les dejo tres encuestas realizadas por IDICE, IMA y CPI. Los tres estudios han sido realizados en los últimos días (del 17 al 21 de setiembre), siendo el más reciente el elaborado por IDICE que, dicho sea de paso, pone primera en las encuestas a Lourdes Flores Nano, del PPC-UN.

Encuesta realizada entre los días 20 y 21 de Setiembre

Encuesta realizada entre los días 18 y 19 de Setiembre

Encuesta realizada entre los días 17 y 18 de Setiembre